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La Decisión y la Voluntad.-

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La Decisión y la Voluntad.-

Mensaje por LAURACAROLINA el Dom Oct 16, 2011 2:15 am

La Decisión y la Voluntad.-

El concepto de decisión es tan viejo como el universo. Es evidente que a la hueste angelical le fue dado libre albedrío. El profeta Isaías indica que Lucifer, el querubín cubridor, tomó muchas decisiones.
“¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo del alba! Fuiste echado por tierra, tú que abatías a las naciones. “Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo, en lo alto, por encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono, en el Monte de la Reunión, al lado norte me sentaré. Sobre las altas nubes subiré, y seré se-mejante al Altísimo”. Isaías 14:12-14, énfasis añadido.
Es también claro que cuando el hombre fue creado se le dio el poder decisorio; de lo contrario las ad-vertencias de Dios no habrían tenido significado.
“Y Dios el Eterno mandó al hombre: Puedes comer de todo árbol del huerto, pero del árbol del cono-cimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que comas de él, morirás”. Génesis 2:16-17.
De manera que desde el comienzo, tanto los ángeles como los padres de la raza humana fueron creados con una predisposición para hacer aquellas cosas que eran buenas; pero después que el hombre había decidido desobedecer el mandato directo y explícito de Dios, ya no buscó seguir naturalmente por sen-das de justicia. Ahora había una inclinación natural a moverse por sendas de enajenamiento de Dios. David fue compungido a declarar: “En cambio, en maldad nací yo, y en pecado me concibió mi madre. Salmo 51:5.
A pesar de las más claras indicaciones de las Sagradas Escrituras en cuanto a la naturaleza del hombre y su capacidad para escoger, sin embargo, ha habido aquellos que, desde el comienzo de la historia, han aceptado un acercamiento determinístico hacia la vida. El determinismo, que está estrechamente ligado al empirismo discutido en el capitulo anterior, tiene sus raíces en el antiguo paganismo, y todavía puede encontrarse en el misticismo moderno. El concepto de la influencia del macrocosmos de los cielos llenos de estrellas, sobre el microcosmos del organismo humano, es tan viejo como la astrología. El de-terminismo ha entretejido su camino en muchas religiones orientales y también puede ser visto dentro de un número de formas de cristianismo. La pregunta de libre albedrío versus determinismo es relevante hoy en día, no solo en el reino de la teología, sino también en la literatura, historia, sociología, psicología y filosofía. Sin embargo, es quizás en la ciencia del comportamiento humano que la controversia del determinismo libre albedrío tiene su máximo significado para el creyente cristiano. Mientras es injusto confinar el significado del determinismo o intensionismo dentro del marco de un solo juego de postulados, necesariamente debe haber algunas definiciones específicas y limitantes. Por lo tanto, las siguientes pautas representan la arena donde se descubrirán los asuntos de libre albedrío y determinis-mo.
1. Determinismo: El punto de vista en el cual ese comportamiento es mejor descrito en términos de to-das las influencias ambientales sobre la persona, pasado y presente, junto con el comportamiento ob-servable de esa persona en repuesta a influencias.
Se sugiere que conociendo todos los eventos causativos, uno puede predecir con precisión la respuesta conductivista a esos eventos. No hay reacción o alternativa de la persona que en forma alguna modifica, adapta o interviene entre la relación directa de estas influencias y las respuestas conductivistas. De manera que toda referencia a los procesos del cerebro o factores mentales tales como “escogencia”, “decisión”, y “voluntad” son negados. La persona hace lo que hace porque no puede hacer otra cosa. Depende completamente de su ambiente para el desarrollo de comportamiento característico y rasgos de personalidad.
2. Intensionismo: La sugerencia que la persona activamente media entre el estimulo ambiental y sus reacciones de comportamiento.
Es decir que por decisión o alternativa u otros procesos cerebrales, el sujeto relaciona sus reacciones a la situación que le es presentada. Es usual asumir que procesos neurológicos y mecanismos del sistema nervioso central son las estructuras básicas que controlan estas decisiones. De manera que el compor-tamiento no puede ser definido simplemente en términos de los estímulos y respuestas. Se deben consi-derar los eventos mentales de la persona y sus propias decisiones.
En este reino científico no es posible escoger dogmáticamente entre intensionismo y determinismo úni-camente sobre terreno experimental. Tampoco hay un acuerdo universal entre cristianos concerniente a las dos posiciones de predestinación y libre albedrío. Esto no es para concluir que los preceptos de pre-destinación pueden igualarse directamente con el determinismo, o que el libre albedrío es sinónimo con la posición psicológica del intensionismo. Sin embargo, hay un número de similitudes básicas que per-miten equitativamente investigaciones satisfactorias de cada uno en términos del otro.
1. Predestinación: Mientras que los de la escuela de la predestinación están poco preocupados con la relación de estimulación ambiental hacia la reacción corporal, sostienen que la salvación es indepen-diente de las elecciones del hombre y la elección; que Dios preordena el destino eterno de cada ser humano.
2. Libre Albedrío: Los proponentes de libre albedrío al igual que los del intensionismo, colocan con-siderable énfasis sobre el papel de los procesos mentales en el comportamiento humano. Se acepta que todos toman decisiones y alternativas, tanto respecto a la existencia diaria como el destino eterno, y que en última instancia, la salvación depende de la aceptación o rechazo de Cristo.
En el estudio del comportamiento humano, la controversia determinismo / intensionismo se vuelve crítico a una comprensión de principios psicológicos y sociológicos. Si bien adquirió su independencia académica alrededor de cien años atrás, la psicología ha sido investigada por el hombre durante siglos bajo la connotación de filosofía mental. La controversia entre el determinismo / intensionismo no era tan intensa en años anteriores como lo es hoy en día. Pero hay poca duda que el intensionismo gozaba de mayor aceptación por la mayoría en tiempos pasados, posiblemente por las fuertes bases cristianas, desde las cuales la mayoría de los filósofos trabajaban.
Richard Ruble busca resumir y definir la controversia dentro del marco de la teología cristiana. Él re-unió argumentos básicos en la posición de libre albedrío:
1. Sin el libre albedrío el hombre no sería responsable por su comportamiento.
2. El hombre tiene libre albedrío por la experiencia subjetiva sentida en decidir.
3. Dios ha decretado que los hombres tengan libre albedrío.
4. El Evangelio asume que los hombres tienen libre albedrío.
5. El hombre conduce sus asuntos como si creyera en el libre albedrío.
6. El libre albedrío es la única posición racional que puede ser asumida por un cristiano.
Él resume sus argumentos a favor del determinismo como sigue:
1. El determinismo es más coherente con la naturaleza de Dios. Si Dios es omnipotente y omnisapiente, naturalmente sigue el determinismo.
2. Los puntos de vista científicos deben ser determinísticos.
3. El determinismo es más humanístico que el libre albedrío.
4. El determinista ve hechos por motivación inconsciente.
5. El determinismo está más en armonía con la elección de Dios, soberanía, ordenamiento previo y co-nocimiento previo.
6. El determinismo permite al hombre aceptar lo que sucede como ser en la voluntad de Dios y en últi-ma instancia buena.
La mayoría de los cristianos—católicos romanos, cristianos ortodoxos y muchos protestantes—apoyan la doctrina de libre albedrío; sin embargo, hay un gran segmento de cristianos reformadores que se afe-rran al punto de vista Agustiniano de la predestinación según expresado por Calvino y Lutero. Aunque no es germánico para este libro discutir las variaciones entre bajo y alto Calvinismo, es justo decir que los altos Calvinistas especialmente sostienen fuertemente la doctrina de predestinación. Su punto de vista es que es un milagro de la gracia de Dios que alguno llegue a ser salvo. De manera que no es para el hombre pecador interrogar la justicia divina en la preordenación. Parece del todo irrazonable, sin embargo, aceptar como hecho que Dios le habría permitido al hombre tomar decisiones mientras que sabía previamente cual sería la decisión que tomaría. Algunos han alegado que el mismo hecho que
Dios sabe lo que ocurrirá absolutamente preordena ese evento.
Sería mucho más razonable, con seguridad, asumir que Dios sabe, no porque él haya ordenado el even-to, sino porque él está conciente de las decisiones que el hombre tomará.
Por supuesto, este dilema levanta el asunto del pecado. ¿No podía Dios haber creado seres en el cielo y en la tierra que hubieran escogido siempre seguir en perfecta obediencia a su voluntad? Este es un campo excepcionalmente especulativo de investigación donde la Palabra de Dios nos ha dado poca di-rección, y por lo tanto, posiblemente está fuera de un debate o discusión provechoso.
Los autores aceptan el punto de vista que el destino eterno del hombre depende de su decisión de acep-tar o rechazar el don de Dios hecho accesible a los hombres por la propiciación de Cristo por sus peca-dos. La Biblia está repleta con seguridad de la naturaleza crucial de la decisión del hombre en su propia salvación. En el Antiguo Testamento Josué realizó un gran llamado para que los hijos de Israel decidie-ran servir bien sea a Dios o a los dioses paganos:
“Y si os parece mal servir al Señor, entonces elegid hoy a quien servir; o a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses amorreos en cuya tierra habitáis; que yo y mi casa serviremos al Señor”. Josué 24:15.
Elías hizo un llamado similar en el Monte Carmelo, pidiéndole a los presentes que escogieran ser leales a Dios o a Baal.
“Y Elías se acercó al pueblo, y les dijo: “¿Hasta cuándo vacilaréis entre dos opiniones? Si el Señor es Dios, seguidlo. Y si Baal, id en pos de él”. Y el pueblo no respondió palabra”. 1 Reyes 18:21

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Re: La Decisión y la Voluntad.-

Mensaje por LAURACAROLINA el Dom Oct 16, 2011 2:17 am


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